Este retrato clásico muestra a una mujer serena vestida con atuendo de época. Lleva un vestido verde de tonos intensos con elaborados botones dorados y una lujosa capa roja que transmite una sensación de opulencia. Su expresión es tranquila y mira al espectador con confianza. Un gran sombrero rojo de elegantes pliegues complementa su indumentaria, mientras que un delicado pendiente aporta un toque de refinamiento. El fondo incluye una cortina suavemente drapeada y una vista parcial de un paisaje apacible con árboles y un cielo algo nublado, lo que realza la atmósfera atemporal de la escena. Los tonos cálidos y las texturas detalladas de la pintura contribuyen a su estilo clásico y sofisticado.